lunes, 6 de diciembre de 2010

EL ESTABLECIMIENTO DE LA PSICOLOGIA ESTADOUNIDENSE


La nueva y la vieja psicología
En Estados Unidos, a la psicología experimental se le llamó “nueva psicología”  para distinguirla de la “vieja psicología”. La psicología del sentido común se enseñaba como un pilar de la religión y de la conducta cristiana. Para los seguidores norteamericanos de los escoceses la psicología es la “ciencia del alma” y su método, la introspección ordinaria, revela “el alma como una emanación divina y creada a imagen de Dios”. La ciencia mental o psicología, por lo tanto servirá de base a la ciencia moral.
En los campos de batalla académicos, la nueva psicología derrotó a la vieja, convirtiendo la psicología en una ciencia naturalista y objetiva. Sin embargo, el espíritu de la vieja psicología transformó profundamente la nueva psicología, alejándola de la limitada experimentación con sensaciones y percepciones realizada en los laboratorios y reorientándola hacia los estudios socialmente útiles sobre la persona en su totalidad. Los escoceses y sus seguidores norteamericanos siempre habían dado más importancia al uso de la mente (la actividad mental) que a sus contenidos.

LA EDAD DE ORO DE LA TEORIA

 En 1930 el conductismo se hallaba ya bien asentado como punto de vista dominante en la psicología experimental. El estilo de Watson había triunfado, y los psicólogos llamaban “conductismo” a ese punto de vista, aunque reconocían que el conductismo adoptaba numerosas formas.
El funcionalismo había considerado la capacidad de aprender como el criterio para determinar si un animal tenía mente, y el conductismo no hizo sino dar aún más relevancia a este criterio. El aprendizaje era el proceso por el cual animales y humanos se adaptaban al entorno por el que podían ser educados y podían ser moldeados por motivos terapéuticos o de control social. Así, no resulta sorprendente que lo que posteriormente sería considerado como la edad de oro de la teoría de psicología.

 La psicología y la ciencia de la ciencia.
El nuevo positivismo se denominó “positivismo lógico” porque unía el compromiso empirista del positivismo con el aparato lógico d la moderna lógica formal. El positivismo lógico era un movimiento complejo y cambiante, cuya idea básica era simple: se ha demostrado que la ciencia es el medio más poderoso de la humanidad para comprender la realidad y generar conocimiento, de modo que la tarea de la epistemología debe consistir en explicitar y formalizar el método científico, poniendo a disposición de nuevas disciplinas y mejorando la aplicación por quienes hacen la ciencia, justo lo que los psicólogos creían necesitar.
El positivismo lógico tenía numerosas características, pero dos de ellas resultaron especialmente importantes, para los psicólogos que buscaban el “camino de la ciencia”. Los positivistas afirmaban que el lenguaje científico tiene dos tipos de términos. Los más básicos eran, los términos observacionales, que se referían directamente a las propiedades observables de la naturaleza: longitud, peso, duración temporal, etc. El positivismo anterior había resaltado la observación y había insistido en que la ciencia debía utilizar únicamente términos observacionales.
Los positivistas lógicos coincidían en que la observación constituía la base de la ciencia, pero reconocían que los términos teóricos eran elementos necesarios del vocabulario científico, puesto que añadían explicaciones a las descripciones de los fenómenos naturales. Los positivistas lógicos también sostenían que las teorías científicas consistían en axiomas teóricos que relacionaban los términos teóricos entre sí.


El conductismo propositivo de Edward Chace Tolman
Aunque no se solía reconocer, el problema central del conductismo era dar cuenta de los fenómenos mentales sin invocar la mente.
El neorrealismo le proporcionó a Tolman la base de su enfoque del problema de la mente tal y como lo desarrolló tras aceptar un puesto en la Universidad de California en Berkeley en 1918. Tradicionalmente las pruebas empleadas para demostrar la existencia de la mente eran de dos tipos: el hecho de darse cuenta de la propia consciencia a través de la introspección, y la aparente inteligencia y propositividad de la conducta. El neorrealismo suponía que la introspección no existía, y que tampoco existían objetos mentales que observar.
Tolman relacionó este análisis con la teoría motora de la consciencia, sosteniendo que la introspección de estados internos como las emociones era sólo la “acción retroactiva” de la conducta sobre la consciencia.

LAS PRIMERAS TEORIAS DE LA PSICOLOGIA COGNITIVA

En Europa surgió un movimiento llamado “estructuralismo” como enfoque multidisciplinar para las ciencias sociales, incluida la psicología, que influyó en la psicología estadounidense de finales de los años cincuenta y sesenta.

El nuevo estructuralismo.
El estructuralismo en su acepción moderna, fue un movimiento que abarcó la filosofía, la critica literaria y las ciencias sociales de la Europa continental. El estructuralismo aspiraba a convertirse en un paradigma unificador de todas las ciencias sociales, y entre sus partidarios había desde filósofos hasta antropólogos. Los estructuralistas creían que los patrones de conducta humana; individuales o sociales, se podían explicar por referencia a estructuras abstractas de naturaleza lógica o matemática. En el ámbito de la psicología, el estructuralista más importante es Jean Piaget (1896-1980); quien intentó cartografiar el desarrollo del conocimiento en los niños. Dividió el desarrollo del intelecto en cuatro etapas. Según Piaget, la inteligencia no se desarrolla de forma cuantitativa, sino que experimenta una serie de transformaciones cualitativas generales a medida que el niño pasa de una etapa a otra.
Percepción y pensamiento: Tras este nuevo enfoque subyacían el propósito de unificar varias áreas diversas d la psicología (percepción, personalidad y psicología social) y el deseo de refutar la concepción dominante; que ya desde los tiempos de Hume y claramente presente en la teoría E-R de la conducta, según la cual la percepción era un proceso pasivo mediante el que un